¿Está frenando tu éxito la herida de la bruja?

Temporada #1

Todavía existen muchas mujeres en cuyo inconsciente late la herida de la bruja. Esto es, en mayor o menor medida entrevemos las consecuencias que tenía el hecho de ser una mujer de poder (aka ‘bruja’) en los albores del Renacimiento y nos hacemos pequeñitas tratando de evitar llamar la atención. Porque ser el centro de atención era algo peligroso.

Y es que no hacía falta montar en escoba y copular con demonios para que te llamaran bruja (pregúntale a Lilith) Bastaba con ser capaz de curar con plantas medicinales, contemplar las estrellas, reunirte con tus amigas, disfrutar de tu sexualidad libremente, leer libros prohibidos, que muriera alguien en tu vecindario… o simplemente, caerle mal a quién vivía en frente. Un simple dedo chivato era motivo de sobra para que cualquier mujer pudiese ser acusada de brujería.

Después, la Inquisición se encargaba de obtener una confesión a base de imaginativas torturas y el castigo llegaba en forma de hoguera y orca.

Con estos antecedentes es normal que aunque una parte de ti desee éxito, visibilidad y relevancia… En tu foro interno, la vocecilla de la duda te lleve a desempoderarte y pensar que cuánto más destacas, más peligro corres.

 

Más información sobre la herida de la bruja aquí, y sobre cómo sanarla, aquí.